Prueba Aprilia Tuono V4 1100 Factory


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La casa italiana es experta en dar a sus jinetes unas monturas realmente deportivas, pero que se puedan utilizar todos los días y en carretera. La Aprilia Tuono V4 1100 Factory es una versión un poco más “civilizada” de la RSV4 R Factory, un poco más cómoda de pilotar, y con el motor algo dulcificado. Aun así, los 175 CV que erogan de su motor en V estrecha (65º) sobran para proporcionar emociones fuertes.

En la versión Factory los componentes son de primera calidad, basta con fijarse en la suspensión delantera, con horquilla invertida Öhlins con barras de 43 mm, o la trasera, amortiguador Öhlins regulable en precarga, compresión y extensión. Además, todo está controlado electrónicamente, ya sea en modo automático o personalizado, es como tener varias motos en una.

Aprilia-Tuono-V4-1100-Factory-2Tal ciclística va acompañada por un equipo de frenos de primera, dos discos de 330 mm con pinza radial Brembo de cuatro pistones delante y un disco de 220 mm con pinza de dos pistones detrás, ambos con ABS ajustable. La confianza que proporciona al jinete es muy alta y seguramente los límites de la moto estén muy por encima de los límites del que la conduce.

Con un peso en seco de 202 kilos, la Tuono V4 1100 Factory es una deportista nata. La postura de conducción va en consonancia, con estriberas altas y retrasadas, un manillar ancho y bajo, y una adecuada protección aerodinámica para hacer más confortables los desplazamientos por vías rápidas. Si fuese legal hacerlo, podríamos ver la aguja del velocímetro pasar de los 250 km/h. Lástima que su consumo sea un poco elevado, cerca de los 8 l/100 km, sobre todo si tenemos tendencia a “roscar oreja”. Es difícil resistirse a los encantos acústicos de su V4.

Su conducción en carreteras de curvas puede tildarse de pura efectividad, es más exigente con su piloto que fórmulas similares de la competencia. Independientemente del nivel de ayudas electrónicas que estemos usando -la dotación es larguísima- nadie va a quedar decepcionado a sus mandos. Puede digerir cualquier curva y con ritmos muy diferentes, sintiéndose bastante ligera y ágil. El ADN de competición se muestra sin tapujos. Y con el sistema QuickShifter tenemos a nuestro alcance la precisión de un piloto de carreras sin tocar la maneta del embrague.

Tan solo resultará un poco incómoda en atascos o desplazamientos urbanos con calor, ya que el V4 puede quejarse en forma de activación de electroventiladores y calor despedido contra las piernas. Su hábitat natural es la carretera. Los tres modos de conducción básicos son configurables a nuestro gusto.

Aprilia-Tuono-V4-1100-Factory-3En el capítulo de los inconvenientes, la instrumentación podría mejorar un poco su legibilidad, dada la información que muestra en relación con la pantalla TFT. Además, los pilotos de gran estatura pueden sentirse algo encajonados.

El precio que pide Aprilia por ella es muy razonable, 16.999 euros, aunque se puede ajustar un poco el presupuesto prescindiendo del apellido Factory y algunos componentes de alto rendimiento.

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