Prueba Peugeot Pulsion 125

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El recién llegado a la gama de Peugeot Scooters se coloca en lo más alto de la categoría para carné A1 o el B convalidado a los tres años. Hace gala de un generoso equipamiento, una imagen trabajada y un motor que roza los 15 CV, el tope legal. Peugeot ha escalonado la gama en tres niveles: Active, Allure y RS.

La estética del Peugeot Pulsion se asemeja a los turismos de la marca del león, basta con fijarse en la parrilla ajedrezada, el cuentavueltas de giro invertido, las luces diurnas que recuerdan “colmillos” y las luces traseras que hacen las veces de “garras”. Una de las principales diferencias entre versiones es la altura de la pantalla: el RS tiene la más corta y va ahumada, el Active la tiene estándar y el Allure el más grande y es regulable.

Además, el Allure se distingue por el soporte trasero para instalar un baúl, mientras que el RS se diferencia por el recubrimiento de acero inoxidable en el piso y la pintura bitono. Ambas versiones añaden el sistema de conectividad con el teléfono móvil, i-Connect, que permite gobernar algunas funciones desde los mandos y la pantalla del scooter.

Prueba-Peugeot-Pulsion-125-2La marcha se inicia sin sacar las llaves del bolsillo, son “manos libres”, y si no distinguimos al scooter entre la multitud dispone de una función para encender sus intermitentes. Cuando el motor PowerMotion entra en escena, lo hace sin ruido, con una firma sonora ajustada y casi sin vibrar. Homologa 2,9 l/100 km, por lo que el tanque lleno (12 litros) daría para 400 kilómetros. Aunque no es muy ligera, 176 kg en orden de marcha, los 14,6 CV a 9.000 RPM y el par máximo de 11,9 N, a 7.000 RPM son más que suficientes.

Se desenvuelve bien en la jungla urbana, con una buena capacidad de maniobra y recuperaciones ágiles. El conductor nota una sensación de estabilidad incluso “a tope”, unos 110 km/h. Además, los frenos proporcionan confianza. Gracias al sistema ABS de doble canal evitaremos perder el control al accionar fuertemente las manetas. La derecha actúa sobre el freno delantero, la izquierda reparte la fuerza entre ambas ruedas por el sistema CBS. En el caso de frenada muy fuerte los intermitentes de emergencia se encienden solos para advertir a los vehículos que nos sigan.

El conductor se encontrará cómodo, con una postura natural y próxima a la de estar sentado: manos con ligera caída respecto a los codos, siempre por encima de la cadera, y con las piernas poco flexionadas. Para los que circulen caiga lo que caiga, está disponible como accesorio una manta con sus correspondientes anclajes. Bajo el asiento cabe un casco integral y un jet para cuando llevemos un pasajero.

La versión más económica del Pulsion, Active, tiene un precio de 4.399 euros. Decantarse por un Allure o un RS cuesta lo mismo, 4.799 euros, plenamente justificados por el sistema i-Connect, ya que no distraerse con el móvil también es seguridad.

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