Prueba BMW NineT Urban GS

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La saga GS de BMW Motorrad es una estirpe de motos de carretera que se defienden muy bien fuera de asfalto. No en vano han sido la elección de grandes aventureros para recorrer el mundo por todo tipo de caminos desde que apareció en el mercado la primera R 80 GS en 1980. Robustez, versatilidad y facilidad de manejo han sido características comunes de todas las generaciones de este modelo.

En esta ocasión nos ponemos a los mandos de la NineT Urban GS, basada en la NineT Scrambler, con la que comparte multitud de componentes e, incluso, el precio, 13.870 euros. De una moto a otra cambia el sistema de escape y el espumado del asiento, más grueso, que ahora queda a 850 milímetros del suelo.

BMW-NineT-Urban-GS-curvaLa mecánica es común a las demás NineT. El motor tiene una configuración de tipo bóxer, con cilindros opuestos, y es capaz de entregar 110 CV a 7.750 rpm, potencia más que suficiente para afrontar cualquier desplazamiento por carretera. Como las demás NineT, el motor es un componente más para aportar rigidez al conjunto. El subchasis trasero es desmontable si queremos una configuración monoplaza, y de querer afrontar un largo viaje, cuenta con una parrilla para atar bultos y un baúl trasero opcional. El peso total en orden de marcha asciende a 221 kilogramos.

Su estilo y decoración hace honor a la R 80 GS de hace 37 años, e imita la combinación de colores de las GS que vencieron en el Dakar en aquella época. La careta del faro y la aleta delantera son blancas, el depósito de gasolina es blanco con adornos laterales en azul, el tapizado del asiento es rojo brillante y los tubos del bastidor de acero son negros.

BMW-NineT-Urban-GS-focoDurante la toma de contacto que tuvimos con ella, la  NineT Urban GS se muestra equilibrada, estable y fácil de manejar dentro y fuera del asfalto.  En nuestro caso estaba equipada con neumáticos de campo, de gruesos tacos, en medidas 120/70 R 19 el delantero y 170/60 R 17 el trasero, montados sobre llantas de aleación. El fabricante ofrece sin coste diferentes combinaciones de neumáticos, pero si se quiere optar por la llanta de radios, más apropiada para circular fuera del asfalto, hay que pagarla aparte.

En los caminos sin asfaltar hay que tener cuidado con el ritmo de marcha, ya que el recorrido de la suspensión no es muy generoso y se puede hacer tope si los baches son grandes. Para cumplir con soltura en ambos escenarios debe lograr un acertado compromiso entre ambos, y un largo recorrido de suspensiones no favorece el dinamismo sobre el asfalto. Aunque no sea el escenario para el que están diseñados, en carretera los neumáticos dan la talla aunque se aborden las curvas a buen ritmo. Hasta se puede uno olvidar de los neumáticos de carretera en las tumbadas más bizarras.

BMW-NineT-Urban-GS-perfilLa instrumentación en cierto modo también evoca la del modelo de 1980, ya que es muy escueta, con velocímetro analógico, testigos indicadores y una pantalla LCD de dos líneas. A cambio del desembolso que hay que hacer por la NineT Urban GS, se obtiene una cuidada calidad en la terminación que se aprecia en el aluminio forjado, los puentes de horquilla o la abrazadera del manillar.

De serie la NineT Urban GS cuenta con frenos de disco de cuatro pistones con ABS y latiguillos de acero trenzado. De esta forma disponemos de un tacto de frenada convincente y predecible, ya que los latiguillos no se expanden. El control de tracción es opcional, aunque recomendable si se va circular mucho tiempo fuera del asfalto.

En resumen, la última GS está a la altura de su leyenda y casa bien dentro de la gama NineT, que se compone en total de cinco modelos diseñados para cada especialidad, desde la más deportiva a la más aventurera como esta.

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